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lunes, 31 de diciembre de 2018

El sabotaje de la revolución, línea general de los revisionistas; Agim Popa y Vangjel Mosiu, 1984


«Otra dirección que siguen los revisionistas modernos para negar la necesidad de la revolución, del derrocamiento revolucionario de la burguesía, de la destrucción de la máquina del estado burgués y de la instauración de la dictadura del proletariado es la prédica de las tesis del XX Congreso del PCUS y de los eurocomunistas sobre el llamado tránsito «pacífico» y «democrático» al socialismo, mediante la vía parlamentaria y reformista, en el marco del legalismo burgués y de las constituciones burguesas. Pero en estas tesis ya conocidas de los revisionistas se halan también nuevos matices.

En sus actuales prédicas ha cobrado una amplia difusión especialmente la idea de que en ningún país, incluyendo los países capitalistas desarrollados, se plantea directamente la tarea de derrocar a la burguesía y pasar al socialismo. Mientras que los revisionistas chinos difunden el punto de vista de que la cuestión de la revolución no se plantea en absoluto en nuestra época, porque, pretendidamente, no existe en el mundo una situación revolucionaria, los revisionistas soviéticos y sus adeptos, y también los eurocomunistas, se han presentado con la tesis de que el camino hacia el socialismo en los países capitalistas desarrollados pasaría por una fase intermedia, la denominada «democracia antimonopolista». 

«La perspectiva de una amplia ofensiva contra el poder del capital [escriben los «teóricos» soviéticos] ha encontrado expresión teórica en el concepto de la democracia antimonopolista, elaborado por el movimiento comunista». ( Problemi mira i socializma, N° 2, 1983, pág. 51) 

Los revisionistas germano occidentales han incluido en su programa la «democracia antimonopolista», entendiendo con ella:

«Un período de transformaciones radicales, cuando la clase obrera y las demás fuerzas democráticas tienen una fuerza política e influencia parlamentaria tan grande como para formar un gobierno de coalición que represente sus intereses comunes». (Ibídem, N° 2, 1983, pág. 53) 

Puntos de vista similares propagan los revisionistas también en Austria, Francia, España, Gran Bretaña, Canadá, Brasil, Grecia y otros países.

sábado, 7 de mayo de 2016

Los revisionistas modernos y sus teorías sobre la «vías específicas al socialismo» que saboteaban la revolución en los años 80

Chernenko, Castro y Brézhnev en 1981

«Las actuales prédicas de los revisionistas modernos prueban que el imperialismo, la burguesía, la socialdemocracia y los revisionistas modernos, tal como señala el camarada Enver Hoxha:

«Se han puesto a buscar un modus vivendi, una «sociedad nueva», híbrida, para apuntalar el sistema burgués capitalista, evitar las revoluciones y continuar oprimiendo y explotando a los pueblos, con nuevas formas y métodos». (Enver Hoxha; El imperialismo y la revolución, 1978)

Sus puntos de vista acerca de la sociedad socialista son conocidos y no representan nada nuevo. Ante todo, niegan las leyes generales y los rasgos fundamentales de una verdadera sociedad socialista y predican los «socialismos específicos», de: «diferentes colores», que significa la omisión del único color justo, el que impone la dictadura del proletariado, socializa los medios de producción y desarrolla las fuerzas productivas hasta superar la ley del valor, la producción mercantil y por tanto, las bases materiales de la división de la sociedad en clases y del Estado. Es decir el socialismo científico, marxista-leninista. Esto ha sido ya «legalizado» también por los revisionistas soviéticos, quienes, tal y como escribe Konstantín Chernenko, se expresan por el:

«Respeto a la libertad de elección de los diversos caminos en la lucha por transformaciones sociales progresivas y por el socialismo». (Problemi mira i socializma, N° 10, 1983)

Erich Honecker se expresa por:

«El socialismo del color que sea». (Problemi mira i socializma, N° 6, 1983)

El Partido Comunista (revisionista) de Austria se atiene al punto de vista de que hay tantos modelos de socialismo como países socialistas y que el socialismo en Austria:

«Conservará asimismo los colores específicos de nuestro país». (Komunist, N° 3, 1983)

De manera más descarada plantean sus puntos de vista los revisionistas franceses: 

«Vistas de manera retrospectiva como particulares, las vías anteriores de tránsito al socialismo no pueden ser ni generales, ni transplantables. (...) En la Franca de 1983, por ejemplo, el socialismo específico no puede tomar como modelo ninguna otra forma de transición, porque ninguna puede pretender tener el valor de prototipo, independientemente de una eficacia que respondía a otras circunstancias». (La nouvelle revue internationale, N° 12, 1983)

En completa oposición con los conceptos de los revisionistas, los marxista-leninistas se atienen firmemente a la tesis de Lenin de que, naturalmente, el socialismo tendrá sus propias particularidades en diferentes países, pero los principios básicos y las leyes generales del socialismo permanecen inamovibles y son imprescindibles para todos los países y que todo alejamiento de los mismos conduce inevitablemente al revisionismo, al reformismo y a traicionar la causa del socialismo.

Para ver de qué tipo de «socialismo» hablan los revisionistas modernos, basta referirnos a los franceses, quienes predican la:

«Perspectiva del socialismo democrático y autogestionario. (...) La separación necesaria entre los partidos y el Estado, la necesidad del pluralismo ideológico y político, la importancia de una planificación descentralizada y contractual, el papel de una autogestión implantada a todos los niveles de la vida nacional», etc». (La nouvelle revue internationale, N° 12, 1983)

En esta especie de «socialismo», como escriben los revisionistas portugueses, en una etapa concreta, incluso bastante prolongada:

«Deben garantizarse las condiciones necesarias para el sector capitalista, de modo que, según sus posibilidades contribuya positivamente al desarrollo económico del país». (Problemi mira i socializma, N° 6, 1983)

En realidad, lo que predican los revisionistas es una sociedad híbrida capitalista-revisionista, que ni ha existido ni puede existir, en la cual, como señala el camarada Enver Hoxha: 

«Se entrelazan y coexisten elementos socialistas y capitalistas en la economía y la política, en la base y la superestructura. En su «socialismo» habrá cabida para la «propiedad socialista» y para la propiedad capitalista, existirán pues clases explotadoras y explotadas; a la par del partido de la clase obrera existirán también partidos burgueses; la ideología proletaria convivirá con las otras ideologías: el Estado en dicho «socialismo» será un estado donde todas las clases y todos los partidos tendrán poder». (Enver Hoxha; Eurocomunismo es anticomunismo, 1980)

Todo esto testimonia que los revisionistas modernos han sido y continúan siendo enemigos jurados de la revolución y del socialismo científico, enemigos del marxismo-leninismo». (Agim Popa y Vangjel Mosiu; Acerca de algunos problemas actuales de la lucha del Partido del Trabajo de Albania contra el revisionismo moderno, 1984)